martes, 8 de junio de 2010

Ana Milán, niña en cuerpo de mujer...

Siempre he dicho -y lo mantendré mucho tiempo- que Jennifer Aniston es mi más claro ejemplo a seguir en lo que a profesionalidad y admiración se refiere, pero hace unos años encontré -como en un golpe de suerte, yo creo...- un espejo enorme en el que me reflejé sin buscarlo, y que sin duda en este blog debía aparecer algún día, porque ella es muy, pero que muy grande. Unos ojos pardos claros, firmes y risueños que iluminan todo cuanto miran y a veces, sirven de guia. Una mujer de una belleza tan enorme como simple y que en el fondo, no es tan mala...
Ana Milán, es la persona en la que me reflejé sin buscarlo. Encontré mi carácter rebuscando entre sus gestos y su gran sonrisa y hace poco entre sus palabras. Y descubrí que a pesar de la diferencia de edad, ambas tenemos la teoría de que los sueños reales son aquellos que tienes de niña, para mí los más inocentes e ilusos pero los más grandes y los que no sabías que se convertirían en realidad con el paso de los años... ¿Algo más en común que me sorprendió y me ató aún más a Ana? Su ferviente amor por la música y su carrera de periodismo. Es posible que de los tantos milagros que a Dios se le cuelan entre los dedos tú seas uno de ellos, querida Milán...

"Decía Serrat en una insuperable canción que, de vez en cuando la vida nos besa en la boca y es cierto, de vez en cuando a Dios se le cuela un milagro entre los dedos y nos cae encima y si somos listos lo hacemos nuestro…

A mí me pasó, me pasó un día de Septiembre, por el Paseo de Gracia de Barcelona ocurrió el milagro, algún día os contaré más, pero creo que ahí empezó mi vida. Estoy hecha de todo lo ocurrido antes y después de ese día de septiembre, estoy hecha de todo lo llorado y de lo muchísimo que me he reído, hecha del primer beso que me dieron en el portal de la academia de inglés y de lo mal que me lo hizo pasar aquella compañera de clase que se llevó algunas de mis sonrisas de niña. Hecha de los sueños que soñaba cuando no sabía que se cumplirían. Hecha de todos los amigos que han pasado por mi vida y que tanto me han dado. Hecha de los nervios la primera vez que pisé un escenario en Bilbao, del miedo atroz la primera vez que me puse delante de una cámara sin saber bien que tenía que hacer. Hecha de las sonrisas que Marco me regala y que a mí me llenan de vida aunque él no lo sepa. Hecha de todos los hombres que he amado aunque alguno hubiera deseado no conocerlo jamás. Hecha de mi valentía, de decir siempre lo que siento y no tantas de decir lo que pienso. He tocado fondo alguna vez y he aprendido a subir hasta la superficie de nuevo, a lavarme la cara con agua fría y afiliarme a la vida, a jugar las cartas que me han tocado, a saber que no hay mal que dure más que yo. Y en todo este camino andado un día me encontré con todos vosotros, con Isabel iniciando una locura que ha sido sin duda uno de los regalos de vida más importantes que he tenido, un grupo de personas que decidieron formar parte de este camino que es mi vida. Y me encontré con vuestros mensajes y vuestras cartas, con vuestras confesiones y vuestros detalles y siempre estaré en deuda, por mucho que os escriba o que os dedique, por muchas series que haga o muchas películas que ruede nunca conseguiré devolveros tanto calor, tanto apoyo, tanta magia, tanta sensación de que la vida me besa en la boca casi todos los días y alguno de ellos incluso me besa echándome la cabeza hacia atrás, como en las pelis románticas... Formáis parte de mi vida como un tesoro que llevo dentro, sois un escudo contra la tristeza, un bonus track para jugar de nuevo cuando me matan, un pequeño secreto que no tiene ni la que me robó las sonrisas ni el que jamás debí amar, y eso sin duda es un privilegio..."

Desde pequeña creo en el efecto espejo, lo padezco desde un buen día, cuando era niña, que uno de esos milagros cayó del cielo y me besó en la boca, incluso echándome la cabeza hacia atrás como en las pelis y si, me paré un momento, lo supe ver y lo hice mío. Gracias Ana, gracias desde lo más profundo de mi humilde corazón de fan por ser tan parecida a mi, por ese efecto espejo en lo que al carácter se refiere que me hace ser una mujer fuerte, nadar hacia la superficie cuando toco fondo, superar los malos momentos y volver a sonreír.

2 comentarios:

  1. ¡Hola Laia!
    Es precioso esto que has escrito...
    Yo también soy una fiel seguidora de Ana. Y me alegra encontrar a mas gente que la admire y la quiera como yo.
    Gracias por estas palabras...

    Laura

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  2. Hola :)
    Lo que has escrito es muy bonito. Seguro que llegarás a ser guionista de cine con lo bien que te expresas.
    Un beso ;)

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